Quisiera tocar un tema, relacionado al trabajo pre-pericial si se quiere, al trabajo con un asesor en materia pericial: Un abogado necesita un técnico.
Es que a veces resulta que un letrado necesita a un perito para preguntarle si acaso le conviene pedir una pericia y cómo elaborar el pliego de preguntas o cuestiones periciales a resolver.
¿Es necesario esto para el letrado?. Efectivamente si. Cuando el letrado esta estudiando un caso, que tipo de pruebas necesita recoger, si le conviene o no una pericial, es donde debería llamar a un técnico en el área específica.
Es así que más de una vez me encontré con una parte que pide la prueba pericial, los puntos a dilucidar, y luego del trabajo del perito de oficio u oficial se encuentran con una prueba que no las beneficia. ¿Donde está la falla?. ¿Acaso en el perito?. Como no le convino la prueba la parte dirá: "este técnico no sabe nada!!", y comenzará el acto de impugnar o nulificar el informe pericial, o ampliarlo con preguntas que a veces no tienen nada que ver con la pericia en sí.
La parte que analizando el caso pide que se lleve a cabo una prueba pericial, y que no se asesora en un técnico en la materia específica, en un técnico con experiencia en procesos judiciales, elaborando solo ella el pliego de preguntas o cuestiones que tiene que resolver el perito recae a veces en problemas.
Es que dos cabezas piensan mejor que una.
viernes, 21 de septiembre de 2007
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